DISCRIMINACION A INGENIEROS POR TATUAJES.

En Puebla, los ingenieros mexicanos sufren discriminación por tener tatuajes. Tal es el caso de la empresa Volkswagen que les niega el empleo. Por esta razón esto es una injusticia. Se devalúa su trabajo e inteligencia por algo que podría compararse con una cicatriz cualquiera. Se debe cuidar la presentación y la forma de vestirse en horas laborales, usar el uniforme pero la piel no es parte de éste.

La mayoría de las empresas mexicanas, tienen como parte de su reglamento no contratar ingenieros con tatuajes o algún tipo de modificación en el cuerpo. Creen que un ingeniero tatuado no es confiable ni productivo y dan una mala imagen a su empresa. Este tipo de ideología provoca que la población de ingeniera tenga miedo de tomar una decisión sobre su cuerpo, como tatuarse.

Los tatuajes son imágenes que se graban en la piel de forma permanente. Se considera una modificación en el cuerpo. Transmiten sentimientos, vivencias o gustos dependiendo el enfoque que le da cada persona.

Se han utilizado desde la Edad de Piedra. En el año 1991 se encontró en una caverna de un glaciar a un cazador que tenía tatuados la espalda y las rodillas. Es un gran ejemplo de la antigüedad de los tatuajes.

Las primeras personas en estar tatuadas fueron pobladores de la Polinesia. Este lugar cuanta con la reputación del tatuaje más artístico del mundo. El mismo término “tatuaje” se atribuye que es de origen polinésico.

En algunos lugares se tomaban como amuletos protectores de la hechicería. Si alguien moría sin tatuajes, el cadáver tenía que ser tatuado. Eran una gran protección y se consideraban mágicos.

Otras culturas le daban un significado erótico. Un gran ejemplo era la cultura japonesa, las mujeres para ser atractivas deberían estar tatuadas. Los lugares más comunes eran el rostro y/o las manos.

A lo largo de la historia diferentes personajes famosos y respetables han tatuado su cuerpo; Jonn Kennedy, Sir Sean Connery, Churchill Winston, entre otros. Esto es un ejemplo para interpretar, no importa clase social, época, trabajo los tatuajes son algo universal y decisión personal. Reflexión a la cual a muchos le costaran aceptar.

Las razones para tener un tatuaje son muy diversas, viajan desde creencias espirituales hasta ser considerados arte. Pensar ¿arte o no? el mundo debe aceptarse. Juzgar por la apariencia podría convertirse en enfermedad social.

Los tatuajes son visibles en todas las clases sociales, la tinta llega a la piel de blancos, negros, hombres, mujeres, profesionales, delincuentes por el motivo que sea; irreverencia, pasiones, representación de lo significativo o por simple moda. Son decisiones personales y muy íntimas, que deben ser respetadas tanto por la familia, amigos y sobre todo en el área laboral. Esto todavía no les queda claro a los dueños de las empresas.

Aunque no hay registro exacto de cuantas solicitudes de aspirantes tatuados son negadas por año, si se sabe que cada día crece más la población de desempleados. Esto se sabe por la cantidad de ingenieros que consideran la idea de remover el tatuaje. Pues culpan a esté por la falta de trabajo.

Y si bien es cierto que en ocasiones los tatuajes son causa de enfermedades como hepatitis B y C, y en casos más extremos Sida. Esto es consecuencia de acudir a lugares no aseados y poco éticos a realizarse el tatuaje. Por lo cual se considera irresponsabilidad por parte del tatuado.

Las empresas se escudan, declarando que la imagen y la salud de sus empleados son importantes para el buen funcionamiento de su empresa. Es cierto pero esto no justifica que les nieguen el trabajo a ingenieros que están tatuados. Como bien dice el Lic. Diego Bermúdez, investigador laboral de la Personería de Medellín. “La discriminación social para las personas que tienen modificaciones corporales llega al ámbito laboral que por estereotipos de imagen desconocen las capacidades humanas y profesionales de las personas”.

No es justo que se le niegue el empleo a un profesional como lo es un ingeniero, por tener un tatuaje cuando éste es usado por profesionales en todas las ramas pero que por temor a ser rechazados o despedidos, los tapan. Lo que se quiere es hacer un llamado a que se valore más las capacidades como persona y trabajador que su aspecto físico, teniendo en cuenta que el tatuaje es un arte tan respetable como cualquier otro. Deben actualizarle las leyes en el estado de puebla para así tener un mejor control de la discriminación de las empresas a sus aspirantes. De ser necesario se pueden cubrir con maquillaje o ropa, pero el negarle la oportunidad de un trabajo a alguien por algo así, es definitivamente un acto de discriminación.

 

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Violencia simbólica y significación de los cuerpos: Tatuajes en jóvenes.

Violencia simbólica y significación de los cuerpos: Tatuajes en jóvenes.1

Comentario

Por Diana Laura Monroy Maza2

El concepto de violencia, en tanto ciertas acciones sociales y manifestaciones culturales de algunos jóvenes (por ejemplo, la práctica del tatuaje), así lo afirma el Dr. Alfredo Nateras Domínguez en su artículo: Violencia simbólica y significación de los cuerpos: Tatuajes en jóvenes, publicado en la Revista Temas Sociológicos en el N° 11 de 2006. Por esto, interesa, situar la problemática compleja que se expresa a través de distintos rostros. (P.71)

El Dr. Nateras inicia su artículo de forma que toca el tema Las violencias y su temporalidad señalando así:

“Las violencias son discursos de poder, asistimos a expresiones de violencias con diferentes rostros y tesituras” […] nos interesa tocar la denominada “violencia urbana” […] edificando una opinión publica nada favorable para gran parte de los jóvenes específicamente conocidos como “Cholos” y “Las maras”.                      Este tipo de violencia se sitúa en los espacios urbanos de las ciudades como las esquina, las calles o los barrios, teniendo como una de las referencias centrales sus cuerpos, alterados o decorados, a través delos tatuajes”. (75) (Domínguez, 2006)

Es relevante que el autor toma como violencia la opinión que tiene la sociedad hacia los jóvenes que forman parte de alguna “organización social”, es interesante el hecho en que con solo verlos con tatuajes y en un lugar como los barrios, sean relacionados directamente con violencia urbana.

En el segundo apartado Identificaciones corporales al límite, el Dr. Nateras formula una particularidad en los jóvenes de México:

“Una constante a lo largo de distintos momentos y épocas en nuestra sociedad mexicana, es la representación social de los jóvenes, a través de una serie de imágenes que están edificadas con prejuicios y estigmas alimentadas por el miedo y temor de comprender ciertas manifestaciones sociales y culturales de sus jóvenes especialmente los tatuajes.” (75)(76) (Domínguez, 2006)

Se debe rescatar que el autor no está juzgando  a los jóvenes tatuados, al contrario deja entre ver el tipo de sociedad prejuiciosa e inculta son los mexicanos y el cómo esto afecta a sus jóvenes y la relación que tienen sus tatuajes con que formen parte de la denominada banda de “cholos”.

En el siguiente punto Ser “cholillo” en Nesa York el Dr. Nateras da a conocer el tipo de vida que llevan los autodenominados “cholos”:

“este tipo de agrupamiento juvenil definen sus aspectos identitarios en función del espacio o territorio apropiado y usado: la esquina, la calle, el barrio  mismo, el cual es el escenario donde transcurre en gran parte la sociabilidad de los jóvenes “cholos” […] este aspecto es simbólicamente tan importante en algunos jóvenes, que el nombre del barrio o la placa con la que se identifican se lleva tatuada en el cuerpo”. (79)(80) (Domínguez, 2006)

Denota la visión que tienen estos chicos referente a lo que se tatúan y la importancia que le dan a sus “clikas” con respecto a la reivindicación de lo mexicano.

“Se desarrolla una especie de orgullo con respecto a la raza de tal manera que la alteración corporal a través del tatuaje cobra un lugar importante para dar cuenta de las raíces y orígenes de la cultura mexicana”[…] es por eso que la mayoría de las imágenes en el cuerpo de los “cholos” se encuentran íntimamente ligados a lo mexicano como escudos nacionales, mujeres charras, nombre de la madre ”[…] esto quiere decir que atrás de algunas imágenes, subyacen historias y vivencias de la vida cotidiana de violencia de los sujetos que las portan y que imprimieron para siempre en sus cuerpos.” (82) (86)

Cabe resaltar la interesante parte donde explica la íntimamente ligada vida familiar y la vida social para los jóvenes pues el hacerse un tatuaje para ellos no solo significa formar parte de un grupo sino una etiqueta y por así llamarlo una huella de lo que son de quienes son y de lo que han vivido, sufrido y aprendido a lo largo de su vida y aunque es cierto que el mundo de los cholos y las maras está plagado de peligros y violencia estos chicos tienen cosas muy peculiares dentro de su apariencia.

Entrando a otro punto importante el Dr. Nateras llega al mundo de Ser “marero” Sujeto trasnacional explicando así:

“El agrupamiento de “los cholos” como de las “maras” son agregamientos de jóvenes urbanos importantes para la construcción identitaria juvenil con sus prácticas sociales y expresiones culturales muy definidas y visibles en el espacio urbano.”[…] las bandas, las pandillas y la violencia asociada a los jóvenes, marcan parte de la vida cotidiana de las ciudades, las colonias y los barrios, de las comunidades más pobres y desfavorecidas de América Latina. […] se construyen lógicas diferentes y muy particulares con respecto a los tiempos sociales, los espacios de la realidad y la partículas administración  del territorio, del miedo social y del poder.”[…]“estas situaciones de violencia donde una parte de los jóvenes son sujetos a ella” […] esto tiene un impacto de los estados de ánimo y en las afectividades, colectivas ya que generan bastante tensión social” […] esto lleva a violar los más elementales derechos humanos  de estos jóvenes y que se conviertan en victimarios. Por lo que estaos de acuerdo con la afirmación: “los jóvenes no son los únicos responsables de la violencia en nuestros países”. (92) (95) (Domínguez, 2006)

La imagen que la sociedad tiene de los maras y los cholos es de total culpa referente a la violencia urbana que sufre en la actualidad, es fácil culpar a estos chicos, por su apariencia, su forma de vestir y su clase social pero tenemos que tomar conciencia que solo son chicos que están expresando su forma de vivir y que el hecho de que se marquen con tatuajes no los convierte en criminales.

El sig. Punto está enfocado en Cuerpos y Voces Diferenciados (el género):

“Si consideramos que el género tiene que ver, con la manera específica en que social y culturalmente se enseña y aprende a ser hombre o mujer en cualquier sociedad, entonces este tipo de enseñanza y aprendizaje es distinto para cada uno” […] no es lo mismo en lo que uno incorpora como hombre que lo que se interioriza siendo mujer.[…] de tal suerte que la diferencia entre géneros se convierte en, en desigualdad social.[…] a partir de esta situación, los vínculos entre géneros, además de la distinción corporal están atravesados por diferencias construidas socioculturalmente.[…] así, la práctica del tatuaje cobra un sentido de reivindicación y autoformación en el uso y apropiación de sus cuerpos como género femenino. (97) (Domínguez, 2006)

Es relevante resaltar como el autor considera el significado de los tatuajes para el género femenino y la importancia que esto genera ante la sociedad, pues las mujeres, por el solo serlo, se puede considerar que no tienen el derecho de decidir sobre ellas.

Para concluir el Dr. Nateras puntualiza:

“El cuerpo juvenil urbano es un territorio y espacio mediado por la cultura y sus instituciones, se hace visible el acto de la violencia simbolica representada a partir del tatuaje como una multiplicidad de sentidos y significados construidos social e individualmente.” […] tanto el dolor físico como el emocional cobran una gran trascendencia, particularmente para el tatuaje, ya que el aspecto físico o bilógico del sufrimiento corporal es rebasado y superado cargándolo de una serie de motivaciones personales, representaciones sociales y de valores simbólicos muy fuertes. (98) (Domínguez, 2006)

Alfredo Nateras, Domínguez. Violencia Simbólica y Significación de los Cuerpos: Tatuajes en jóvenes, 2006.  Disponible en  http://biblioteca.upaep.mx/clinkverificado/clogeado/dialnet.unirioja.es