La soledad afecta mucho a las personas

¨Quien no sabe poblar su soledad,
tampoco sabe estar solo
entre una multitud atareada.¨
-Charles Baudelaire

Por Adriana Díaz Martínez. (✳︎)

Porque la soledad está dentro de nosotros y fuera de nosotros, porque cada uno de nosotros contiene su propia soledad y también aumenta la soledad de los demás, porque hay características de nuestra sociedad que exacerban la soledad, y porque no podemos manejarla o verla, sino sentirla, la soledad se ha convertido en el vehículo de nuestra miseria. Es difícil de definir, casi imposible de cuantificar y, muchas veces, penosa para los individuos, a quienes se les dificulta revelar abiertamente este sentimiento a otros.

Planteamiento 1

La soledad es uno de los fenómenos más interesantes al reflexionar sobre la naturaleza del ser humano. Por un lado somos innegablemente “animales sociales”, estamos diseñados para interactuar con nuestros semejantes, a través de esa actividad desarrollamos distintas habilidades, y ejercemos uno de los dones más estimulantes que nos fueron dados, el de la colaboración. Por otro, existirán múltiples momentos a lo largo de tu vida en los que probarás una sustancia que o bien podría contener una exquisitez casi inigualable, o bien podría traducirse en una inquietante amargura, me refiero al estar solo. (1)

En la actualidad millones de personas le rehúyen a estar solos, y no únicamente por la probable crítica social que pueda implicar, sino por que simplemente han perdido la costumbre de encontrarse en un ‘cara a cara’ consigo mismos. De cualquier manera recordemos que culturalmente, al menos en muchas de las sociedades actuales, se nos ha inculcado una especie de miedo a la soledad, asociando con este estado diversas cualidades negativas, o en el mejor de los casos extravagantes. (1)

¿Cómo habían podido las primeras comunidades sobrevivir un millón de años desconociendo la naturaleza gravitatoria de la soledad? La soledad solo surgía cuando se perdía el centro de gravedad, que todo parecía arremolinar a su alrededor; se alejaba la manada y dejaba al individuo solo consigo mismo. Si la historia de los sentimientos hubiera precedido a todo lo demás, como hubiera sido lógico, el primer gran sinsabor, la primera catástrofe, hubiera sido la expresión de la soledad: la ausencia de algo de lo que todo dependía, como el sentimiento de pertenencia a la manada. (2)

A falta de los amigos cercanos y la escasez de contacto social más amplio generalmente llevar el malestar emocional o angustia conocida como la soledad. Se inicia con una toma de conciencia de una deficiencia de las relaciones. Esta toma de conciencia congestiva juega a través de nuestro cerebro con una banda sonora emocional. Nos hace triste. Podemos sentir un vacío. Podemos estar llenos de un anhelo de contacto. Nos sentimos aislados, distanciado de los demás, privados. Estos sentimientos rasgan lejos en nuestro bienestar emocional. (3)

Los resultados sugieren que el aislamiento social produce una sobre expresión de los genes ligados a la inflamación, mientras que la respuesta antiviral y la producción de anticuerpos se ven mermadas. La investigación es la primera que explica desde un punto de vista molecular por qué el aislamiento social está normalmente ligado a un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, infecciones virales y cáncer. Parece que al menos algunos médicos y gerentes de salud se dan cuenta de que la lucha contra la soledad es la clave para mantener una buena salud. (4,5)

Planteamiento 2

Algunas personas, en ciertas ocasiones, la soledad suele ser considerada como algo que causa dolor e insatisfacción, por eso la gente tiende a buscar el contacto social ya sea en reuniones, paseos, salidas con amigos ó cualquier persona. Al parecer, la soledad se vincula con la historia de cada persona, es decir, en el desarrollo en un ambiente de sentimientos puede generar marcas indelebles en la vida y afectar el desempeño anímico.

A pesar de los efectos negativos de la soledad, difícilmente puede ser considerado anormal. Es un sentimiento más normal. Todo el mundo se siente solo a veces, después de una ruptura con un amigo o amante, cuando nos movemos a un nuevo lugar, cuando estamos excluidos de alguna reunión social. (3)

Se podría decir que la mayoría coincide en que para disfrutar de las mieles de la soledad, esta debe ser voluntaria y no obligada. Lo anterior nos invita a replantear nuestra percepción frente a ella, a asumir su inevitable presencia en diferentes momentos de nuestro camino y, por qué no, a procurarla de vez en cuando –incluso a revolcarnos en ella en fantasmal y sutil cópula. Si le huyes lo más probable es que tarde o temprano te alcanzará, y si el encuentro no fue originalmente deseado, entonces tal vez pueda tratarte con poco cariño.

Creo que con un poco de introspección y práctica es fácil determinar la dosis de soledad que nos sienta bien, habrá temporadas que la necesitamos más, otras menos. Y si lo hacemos, probablemente notaremos que su presencia resulta deliciosa, o que al menos es mucho mejor compañía que el bullicio mental, la ansiedad digital que fomentan las redes sociales o las hormonas del estrés, ingredientes frecuentes en la cotidianidad contemporánea.

Conclusión

La soledad puede surgir si no han adquirido la aptitud necesaria para la interacción social o si ellos tienen esperanzas poco realistas con respecto a sus relaciones sociales. Es por eso que me gustaría que cada persona se de un poco de espacio para que traten de experimentar esas pequeñas cosas que todavía no descubren en sí mismos porque la vida es más enriquecedor si demuestras las ganas de ver lo que les resulta bueno o malo.
Bibliografía

(✳︎) Estudiante de Medicina en UPAEP

Barrios, J. Sobre los beneficios probados de la soledad 2013 abril. Disponible en:
http://pijamasurf.com/2013/04/sobre-los-beneficios-probados-de-la-soledad/

(2) Punset E. La soledad, esa gran catástrofe humana. 2013 febrero. Disponible en:
http://www.eduardpunset.es/19665/general/la-soledad-esa-gran-catastrofe-humana

(3) Estroff H. The Dangers of Loneliness. Psychology Today. 2014 agosto. Disponible en:
https://www.psychologytoday.com/articles/200308/the-dangers-loneliness

(4) La soledad afecta a la salud. 2007; Disponible en:
http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/la-soledad-afecta-a-la-salud

(5) Perry P. Loneliness is killing us- we must star treating this disease. Disponible en:
http://www.theguardian.com/commentisfree/2014/feb/17/loneliness-report-bigger-killer-obesity-lonely-people

La Soledad

Por: Adriana Díaz

Sentirse solos es diferente, porque uno se puede sentir solo también en compañía. Sin embargo, en el artículo: Como enfrentar la soledad, publicado el 28 de Febrero del 2015, por María Elena Moura, estar solos es un hecho común para todos. No siempre estamos acompañados. Esta experiencia de soledad se puede disfrutar mucho y suele ser muy constructiva.

El autor nos da a conocer una pequeña explicación sobre el sentimiento de soledad, que está relacionado con el aislamiento, y aunque se realizan proyectos y se tienen múltiples capacidades intelectuales, artísticas o creativas, la necesidad de comunicación y la incomodidad no desaparecen. Es más, muchas personas pueden experimentar soledad incluso estando acompañadas.

Muy importante que el autor menciona es cuando no tenemos mucha comunicación o interacción con las demás personas, va aumentando la probabilidad de experimentar soledad, pues nosotros empezamos a ver que la convivencia con otros es menos entusiasta y afectuosa, aunque esto suele ocurrir inconscientemente y por ello no es fácil percibir qué es lo que está fallando. Esto puede dar origen a un círculo vicioso, en el que surgen problemas de autovaloración e inconformidad que hacen que la persona afectada se convenza a sí misma de que no es amable ni digna de ser apreciada, por lo que rehuye a cualquier amigo potencial sólo por miedo a un posible rechazo.

Cuando la soledad no esta en nuestros planes de vida, no hay nada que objetar, aunque a veces tenemos esas extrañas razones cuando el ser humano es social por naturaleza y los amigos con la que compartimos esas aficiones, preocupaciones y anhelos es un cimiento casi substituible para asentar una vida feliz y para enfrentar las dificultades cotidianas.

También cabe mencionar que la soledad se vincula con la historia de cada persona, ya que el desarrollo en un ambiente de tristeza, desamor o negatividad y, ante todo, la pérdida de relaciones significativas para el individuo pueden generar marcas indelebles en la vida y afectar el desempeño anímico.

En conclusión, la soledad tampoco se nos presenta todo el tiempo, si no que momentáneamente, y no es el hecho que sea mala, solamente cuando estamos solos podemos ponernos en contacto con nosotros mismos. Esa oportunidad nos permite vernos y evaluar si realmente somos como queremos ser y si estamos haciendo lo que deseamos hacer; y si esa imagen no estuviera de acuerdo con nuestras expectativas, es el momento de preguntarnos, que es lo que estamos haciendo ahora para lograrlo.

Existen tiempos para compartir la vida de diferentes momentos, la soledad tampoco se nos presenta todo el tiempo, si no que momentáneamente, y no es el hecho que sea mala, solamente cuando estamos solos podemos ponernos en contacto con nosotros mismos. Esa oportunidad nos permite vernos y evaluar si realmente somos como queremos ser y si estamos haciendo lo que deseamos hacer; y si esa imagen no estuviera de acuerdo con nuestras expectativas, es el momento de preguntarnos, que es lo que estamos haciendo ahora para lograrlo.

Finalmente, queda señalar que si a pesar de todo no se tienen fuerzas ni tranquilidad para afrontar el problema, no hay que dudar en consultar a un psicólogo o psiquiatra a fin de que ayude a un benéfico reencuentro con uno mismo para, posteriormente, poder comunicarnos adecuadamente con nuestros semejantes.

La intención vale más que el hecho en si mismo, porque no se trata de resultados sino de orientarse hacia el camino de la propia senda.

1. María Elena, Moura. Como enfrentar la soledad. Marzo 2015 (fecha de acceso).

Disponible en: http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/salud-mental/articulos/como-enfrentar-la-soledad.html

2. Estudiante de UPAEP, Licenciatura en Medicina